Santa
Isabel de las Lajas, 24 de agosto de 1919. La Habana 19 de febrero
de 1963. En 1935, con 16 años, forma parte del primer
grupo musical serio. En 1940 llega a La Habana por segunda vez.
Pasa el sombrero y dice "Coopere con el artista cubano".
En los restaurantes lo echaban a la calle para que no molestara
a la clientela.
Su
primer trabajo estable fue con el conjunto Cauto, que dirigía
Mozo Borgellá. En la emisora CMZ cantó con el
sexteto Fígaro, de Lázaro Cordero. En 1944 debuta
en la emisora 1010, con un gran éxito, actuando con el
septeto Cauto.
Por
entonces, Siro Rodríguez, del Trío Matamoros,
lo escucha cantar en el bar El Temple, causándole una
gran impresión. Algo después, el Conjunto Matamoros
tienen que cantar en la emisora 1010 pero Miguel Matamoros está
afónico y le pide a Mozo Borgellá (director del
septeto Cauto), que le preste a uno de sus cantantes. Borguellá
envío a Bartolomé, que se quedó con Matamoros,
grabando varios discos.
El
Conjunto vuelve a La Habana, pero Bartolomé continúa
en México. Rafael Cueto le dice "Sí, pero
recuerda que en México le dicen bartolo a los burros.
Quédate, pero cambiante el nombre". "Desde
hoy me llamaré Beny, Beny More", contestó
el artista.
En
México graba para una multinacional norteamericana, la
RCA Víctor, junto con la orquesta de Mariano Mercerón:
Me voy pa´l pueblo y Desdichado. También grabó
en México con Pérez Prado: Bonito y sabroso, Mucho
corazón, Pachito e che, Ensalada de mambo. El público
lo bautiza como el Príncipe del Mambo. También
grabó en México Dolor carabalí, que Beny
consideraba su mejor composición grabada con Pérez
Prado, hasta el punto de que no quiso volver a grabarla.
A
finales del 50 regresa a Cuba. Era una estrella en México,
Panamá, Colombia, Brasil y Puerto Rico, pero casi desconocido
en la isla. Su primer éxito en Cuba fue Bonito y Sabroso.
Triunfó en sus actuaciones en la Cadena Oriental de radio.
Durante un tiempo alternó el trabajo en la Cadena Oriental
con los viajes a La Habana para grabar con RCA.
En
ese tiempo se convierte en el Bárbaro del Mambo. ¡Oh,
Bárbara! era el tema que triunfaba en el programa de
Cadena Oriental. Un día en Santiago, parado en una esquina
con Israel Castellanos, pasa una chica estupenda y Beny Exclama
¡Mira que bárbara!. Un muchacho que estaba allí
le dice a Beny: "Que va, compay, el bárbaro es usted".
Esa misma noche en la radio lo presentan como el Bárbaro
del Mambo.
La
primera vez que Beny actuó con su propia orquesta fue
en el programa Cascabeles Candado de la emisora CMQ.
Beny
no tenía estudios de música, pero aún así
era capaz de dirigir su banda gigante y de orquestar cualquier
tema. El propio Beny lo reconoció cuando dijo "Mira,
mi socio, yo de música no se una papa aunque la mayoría
de cosas que interpreto tienen letra y música de mi creación.
Nunca he estudiado música. Yo lo que tengo es un gran
oído. Recuerdo que una vez, preocupado por esta idea,
quise ponerme a estudiar música y el maestro González
Mántici me dijo que era lo peor que podría hacer".
De
él dice Helio Orovio en su Diccionario de Música
Cubana: "Unánimemente considerado uno de los más
geniales artistas que produjo nuestra música popular.
Brilló en todos los géneros".