«Los bailes de La Habana son graciosos y extravagantes, conservan todavía en los primeros la rudeza y poca cultura de los indígenas y en los segundos, la escasez y ningún recurso de la población que comienza a levantarse...»

Joaquín José García (1562-1598)

El término Conga es del siglo XVII o quizás antes. Se deriva de la voz congolesa «Kunga» que significa jolgorio, y durante el siglo XIX se mencionó en Cuba como si Conga fuera sinónimo de Tango. Todavía no se sabe con seguridad si las Congas cubanas (el baile) tomaron su nombre de los tambores Congas, manufacturados en Cuba de duelas de barril, o si a estos tambores de procedencia bantú, les llamaron Congas por ser usados por un grupo de bailadores cuando transitaban por las calles acompañados de un conjunto de estos instrumentos haciendo pasillos improvisados.

La Conga es otro de los tantos legados africanos. Los esclavos, acompañados fundamentalmente de tambores de diversos tamaños, amenizaban sus fiestas con toques y cantos en que todos participaban bailando al unísono con pasos repetidos y casi coreográficos.

El acompañamiento musical varía. Por ser la conga un evento musical y cultural popular ‘netamente callejero’, es necesario que los instrumentos a utilizar sean fáciles de cargar y transportar por los músicos en su desfile durante cada salida de la Conga o Comparsa. Generalmente se observan tumbadoras, quintos, una caja de redoblante, bombos, bocuses, tamboriles, cencerros dobles, aros de hierro, rejas de arado, sartenes clavados en un cajón, cornetines y/o trompetas. Más de treinta tambores diversos conforman el conjunto. El coro entona cantos populares, de actualidad, sugeridos en ocasiones por el pueblo que va "arrollando" -siguiendo el ritmo con pasos bailados- detrás de la conga en un ritmo de compás 2/4.

En Santiago de Cuba, la conga adquiere mayores dimensiones, explotando el uso de varios bocuses (tambores grandes cónicos y cuero clavado), muelas de arado, aros o discos de ruedas de hierro y tambores achatados llamados galletas. Destaca en la región santiaguera el uso de la corneta china, como instrumento solista, cuya sonoridad caracteriza las congas de esta zona del país.

Las congas fueron adquiriendo mejores formatos, organización y riqueza artística e incorporando disfraces y trajes vistosos, faroles y elementos decorativos varios, dando paso a las Comparsas.

La Conga es de música (y también sus pasos) monótona y repetitiva, con dos compases bien sincopados. Se baila en hileras formando una espiral coreográfica, cerrándose en un círculo, marcando el ritmo con los pies y un movimiento característico del cuerpo hacia delante. Esta tiene otras variantes como son las Comparsas, las Chambelonas y Arrolladeras que como les dije les detallaremos más adelante.