La relación Canarias-Cuba y Canarias–Venezuela siempre estará presente en la historia de las islas, ya que hubo una época de hambre, de represión y de pobreza que en el siglo XIX y comienzos del XX, obligó a emigrar a muchos canarios en busca de trabajo y nuevas oportunidades de vida.
Aunque ahora cueste creerlo algunos viajaron legalmente, pero otros lo hicieron como polizones y entraron ilegalmente, en diferentes épocas, a Cuba y Venezuela. La historia habla de cientos de polizones que se colaban en los grandes barcos y llegaban a su destino sin los documentos en regla. Los artículos en los periódicos de la época son el registro de esa realidad.
En la década de los 50, cientos de canarios viajaron como polizones en grandes barcos con destino a Venezuela, país que ofrecía trabajo y prosperidad cuando en las islas había hambre, desempleo y represión.
La emigración a Cuba se había frenado en la década de los 30, ya que el crack del 29 de Nueva York, no hacía de la isla un destino económico atractivo.
El nuevo montaje de PRODUCCIONES DEL MAR, recrea las vivencias de una mujer palmera que se embarca ilegalmente hacia la habana, en busca de su esposo. A Longina no le interesa la fábrica de sombreros que ha heredado su marido, la intención que la mueve a embarcarse en esa aventura es la idea de brindarle al hijo que espera, la oportunidad de crecer al lado de su padre. Al llegar a su destino se encuentra con la condición de ser ilegal y no tener los papeles en regla para entrar en la isla. Gracias a la complicidad de dos cantantes de cabaret, escapa de la policía, Olga y Clara se convertirán en sus amigas incondicionales. Para ganarse la vida sus nuevas compañeras le aconsejan vender fruta, mientras, sin descanso, busca a su marido.
Poco a poco Longina va sintiendo esa tierra suya, los vínculos con sus islas van muriendo y su hijo es la única y más valiosa promesa de vida.
La historia ambientada con las geniales melodías que conforman el repertorio musical cubano, avanza con las noches de espectáculos de Olga y Clara en el Club LA PERLA y a la vida de barrio de la cuba de los años 50.
Acompañada por las vendedoras de frutas, de los pregoneros de hierbas medicinales, del tren que atraviesa la isla, de los bailes populares, Longina vive esa nueva vida en una tierra que le brinda de nuevo el amor y la esperanza de una vida mejor para su hijo. La protagonista evoca sus raíces, las folias se mezclan con boleros, las habaneras con malagueñas, las melodías autóctonas evolucionan, se fusionan y crean diferentes ritmos. Es la época de oro de la música cubana. Las canciones que hacían furor en los cabaret del lugar, hacen parte de un periodo mítico en la música cubana y en los recuerdos de muchos canarios y de sus familiares que emigraron a la isla caribeña.
Elenco artístico REPARTO
BEATRIZ ALONSO
Longina
NARMIS HERNÁNDEZ
Clara
YANET SIERRA
Olga
ANGELA PONS
Cecilia
REPARTO AUDIOVISUAL
SEVERIANO GARCÍA
Julián
BLANCA RODRÍGUEZ
Aurora (Madre)
PACO HUGO
Tomás (Guajiro palmero)
MÚSICOS
RAYKO LEÓN
Dirección y piano
CARLOS ORAMAS
Guitarra - Chacaras
JAIME DEL PINO
Contrabajo
LUIS CASTANEDO
Tumbadoras - Batá
HÉCTOR SALAZAR
Bateria - Tumbadoras
RAÚL BERMÚDEZ
Violín - Perc. Menor
CARLOS ALEMÁN
Flauta
SEBASTIÁN GIL
Trompeta
JUAN BOSCO
Trombón
IDEA ORIGINAL
Yanet Sierra – Narmis Hernández – Mario Vega
VESTUARIO
Mónica Florensa
DIRECCIÓN
Severiano García – Mario Vega
DIRECCIÓN MUSICAL
Rayko León | Elenco técnico PRODUCCIONES DEL MAR
Desiree Bolaños
Gemma Quintana
Lourdes Rojas
Dailos Gil
DOCUMENTACIÓN Y PRENSA
María del Rosario Cifuentes
DISTRIBUCIÓN
Jose Luis Miranda
PRODUCCIÓN EJECUTIVA
Gemma Quintana y Lourdes Rojas
DISEÑO WEB
Yeray Rodríguez
GUIÓN Y DRAMATURGIA
Juan Carlos Falcón – Severiano García – Mario Vega
ARREGLOS MUSICALES
Rayko León – Carlos Oramas
DIRECCIÓN AUDIOVISUAL
Juan Carlos Falcón
|