ACTO I – Casa de los señores de Campofrío
Luciana Ciano de Corleone, amiga de la infancia de Raimunda Campofrío, acude a su casa atendiendo a una llamada urgente de ésta. Allí la recibe Camilo Campofrío, primo del señor Víctor Manuel. Al llegar, Raimunda le cuenta a su amiga sus sospechas: Víctor Manuel, su fidelísimo esposo, se ve con otra. Sus pruebas: 1. la que fuera una vida sexual activa, últimamente se encuentra algo “desinflada”. 2. La llegada por correo, desde un sospechoso hotel llamado “La Gatita Cubana”, de los tirantes que su esposo olvidara en uno de sus encuentros furtivos con su amante. Raimunda tiene la mosca detrás de la oreja. A continuación idea un plan. Obliga a Luciana a escribir a Víctor Manuel una carta anónima citándole en el burdel, de esta forma, ella le seguirá y confirmará sus sospechas.
Pero el pobre Campofrío es inocente, y cuando recibe la misiva, deduce que ha habido una confusión y que la carta iba realmente dirigida a su amigo Román Girado, quien le acompañara al teatro la noche del flechazo. Sin embargo, Campofrío, desconociendo totalmente el origen de la carta, no duda en vanagloriarse de sus dotes de seductor, y se la muestra a su cliente, el señor Di Corleone, esposo de Luciana, quien reconoce la letra de su mujer. Di Corleone, es un auténtico italiano, sumamente celoso y violento...
ACTO II – Hotel “La Gatita Cubana”
Este hotel está regentado por Agustín Peleón, quien es pura furia con todos, excepto con sus adinerados clientes y su adorada mujercita. A las órdenes de Peleón están Blas, un simpático borrachín, y Bartolo, un tío suyo que sirve como tapadera del negocio. Ocurre que Blas es físicamente idéntico a Víctor Manuel y que Bartolo ocupa una habitación cuya cama giratoria aparece en el dormitorio principal, que se convierte automáticamente en el inocente cuarto de un enfermo de reuma. Ocurre que uno de los cuartos del hotel está ocupado por un marine americano que no pronuncia ni una palabra en castellano, y lleva horas esperando una cita que no llega; pocas cosas peores que un marine nervioso...
Podemos hacernos una idea del lío que se organiza cuando van llegando al hotel todos los personajes del enredo: Raimunda buscando a su marido, Girado buscando a la anónima enamorada, ambos que se encuentran a Blas y creen que es Víctor Manuel. Camilo que también cae en el error y no sabe cómo puede explicarle a su primo que frecuenta un local como ese. Luciana que llega al hotel preocupada por su amiga. Víctor Manuel que acude para avisar a Luciana de que su celosísimo esposo viene de camino ávido de venganza. El Dr. Fino, médico de la familia, que asiste a una de sus citas habituales, y, al final, acaba asistiendo a la dueña del hotel, quien sufre un ataque de nervios cuando aparece Ciano di Corleone, fuera de sí, dando gritos y disparando a todo el que se encuentra...
ACTO III – Casa de los señores de Campofrío
Al final, el enredo casi se aclara. No sin que antes, Blas sea tratado como un loco, besado y abrazado por su supuesta esposa y amigos y metido en la cama de Campofrío. Víctor Manuel es pateado varias veces por Peleón, quien lo confunde con Blas. Además, es retado a duelo por Ciano Di Corleone, y recriminado por su verdadera esposa y amigos. Una vez despejada la confusión de los tirantes, la carta, el hotel... ¿sabremos si al final llegó la cita del pobrecito marine?
Elenco artístico REPARTO
ELEAZAR ORTIZ
Victor Emmanuel Campofrío / Blas
BLANCA RODRÍGUEZ
Raimunda Campofrío
QUINO FALERO
Camilo Campofrío
PINO LUZARDO
Luciana Ciano Di Corleone
SALVADOR MORALES
Giulio Ciano Di Corleone
RAFA DÍAZ
Señor Girado
YANET SIERRA
Olimpia Peleón
SERGIO PLACERES
Doctor Fino
NACHO CABRERA
Agustín Peleón
SAMUEL NEMIROVSKY
Bartolo
CHAGO RODRIGUEZ
Boxer
DISEÑO ILUMINACIÓN
José Manuel Guerra
VESTUARIO / ESCENOGRAFÍA
Mónica Florense
TRADUCCIÓN / DRAMATURGIA
Luis Blat
PRODUCCIÓN
Mario Vega
DIRECCIÓN
Eduardo Bazo | Elenco técnico PRODUCCIONES DEL MAR
Desiree Bolaños
Laura Navarro
PRODUCCIÓN EJECUTIVA
Gustavo MEndoza
AUXILIAR DE DIRECCIÓN
Gemma Quintana
DISEÑO GRÁFICO
Producciones del Mar S.L.
FOTOGRAFÍA
Suso Álvarez |